El bajo nivel de conductividad térmica que posee el poliuretano hace posible que este funcione como aislante térmico aún con el mínimo espesor. Esta propiedad funciona mucho mejor si se tiene en cuenta ciertos factores que puedan alterar su eficiencia, algunos de estos son:
- HUMEDAD
Un aislante húmedo tiene mayor conductividad térmica que uno seco. Hay que evitar que el cuerpo de poliuretano absorba agua para que aisle el calor. Existe una aplicación del poliuretano que es impermeable, es el proyectado. - SUCIEDAD
Cuando el ambiente creado tiene suciedad, las propiedades térmicas se ven afectadas, se debe procurar mantener limpio el espacio. - HUECOS Y DETERIORO
Permitir flujo de aire de una cara a la otra deja escapar también la temperatura, por eso debe asegurarse la ausencia de huecos y una correcta instalación para no perjudicar la efectividad del aislamiento térmico.