Ventilación eólica en naves y complejos industriales

Nos hemos familiarizado con la producción de energía eólica, como una de las fuentes renovables más eficientes y de mayor presencia en España. Pues bien, el mismo principio que explica su funcionamiento es el que hace posible la existencia de sistemas de ventilación eólica. Estas instalaciones son prácticas y eficaces, especialmente para renovar el aire en espacios de grandes dimensiones, como naves o complejos industriales. Repasamos las razones que explican el éxito de estos sistemas de ventilación eólica industrial.

¿En qué consiste la ventilación eólica?

La ventilación eólica es un sistema mecánico para la renovación del aire en espacios interiores que se caracteriza por que funciona mediante extractores eólicos, es decir, que utilizan, como fuente de energía, la que se genera por el viento. Es, como decíamos, el mismo mecanismo de los aerogeneradores que se usan para producir energía eólica. De hecho, con esta energía comparte algunas cualidades, como la sostenibilidad y la eficiencia energética.

La instalación de un sistema de ventilación eólica industrial es sencilla y, desde luego, una inversión muy interesante para las empresas, porque supone un ahorro total en el consumo de energía destinada a la renovación del aire. Para ser más precisos, ese consumo cero solo tiene un condicionante: que sople el viento suficiente en el exterior para que se pueda activar el sistema.

Funcionamiento de los sistemas de ventilación eólica

La pieza clave de los sistemas de ventilación eólica son sus extractores eólicos, unas estructuras con aspecto de hongos, construidas generalmente en aluminio, y que se colocan en el techo de las edificaciones.

Su cúpula consta de un conjunto de aspas, resistentes a las inclemencias del tiempo y a otros agentes agresores externos, unidas por rodamientos sellados que impiden que se cuele el agua por ellos. Su función es succionar y sacar al exterior el aire viciado y caliente del interior de las naves o locales.

Es importante señalar que cualquiera de estos sistemas de ventilación eólica industrial, además de la extracción, debe tener en cuenta la admisión de aire para que realmente se produzca una renovación eficaz. Existen distintas posibilidades para garantizar ese flujo de entrada de aire. Lo más habitual es que sea suficiente con la presencia de ventanas ubicadas estratégicamente respecto a los extractores, para que se produzca esa corriente de aire imprescindible.

De hecho, esas ventanas se colocan en altura para conseguir un doble efecto: renovar el aire y refrigerar las estancias, ya que el aire caliente tiende a ascender y se almacena en las zonas altas. Otra forma de asegurar la admisión suficiente de aire en espacios con un sistema de ventilación eólica es usar rejillas de ventilación.

Ventajas de la ventilación eólica industrial

No cabe duda de que el hecho de que sea un sistema de renovación del aire sostenible es una de las cualidades más importantes de la ventilación eólica. Sin olvidar que, al no necesitar conectarse a la red eléctrica, supone un considerable ahorro en los consumos energéticos de las empresas. Pero hay más argumentos y de enorme peso que juegan a favor de esta opción. Estos son los más significativos:

  • Son instalaciones sencillas, que se pueden implantar en cualquier nave o local sin necesidad de realizar obras complejas.
  • La inversión económica que requieren es muy asequible, desde luego, menor que la de otros sistemas de ventilación más sofisticados.
  • En condiciones ambientales de viento, permite garantizar una renovación constante del aire en los interiores las 24 horas del día.
  • Prácticamente no es necesario ningún mantenimiento.
  • Es un sistema de ventilación completamente silencioso, al estar posicionados los extractores en el exterior.
  • Respecto a posibles inconvenientes, el único significativo es la dependencia de las condiciones climatológicas: si no hay viento suficiente, el sistema no funciona. Otro de los inconvenientes que puede tener la ventilación eólica industrial es que la instalación no permite el almacenamiento de la energía generada con el funcionamiento de sus extractores eólicos. Aunque se haya producido mucha energía por el movimiento de las aspas en los momentos en los que sopla viento fuerte, no hay forma de aprovecharla en otra ocasión.

¿Dónde se utiliza la ventilación eólica?

Es la opción más interesante para garantizar una buena calidad del aire en espacios grandes y donde se realizan actividades que aumentan la contaminación de los interiores, como es el caso de las naves industriales. También se instala con frecuencia en bodegas, restaurantes y otro tipo de locales en los que, además de renovar el aire, se suele acumular calor y es necesario refrescar el ambiente.

Es fácil observar hasta qué punto los extractores eólicos, con su característica forma de seta, se han integrado en el paisaje de los techos de fábricas y naves de las principales zonas industriales del país.

Esto no quiere decir que la ventilación eólica no pueda destinarse a usos residenciales. Pero, lo cierto es que, por razones de confortabilidad y salubridad, en las viviendas se requieren sistemas que garanticen una excelente calidad del aire constantemente, sin depender de las condiciones atmosféricas exteriores.

Además, es aconsejable poder complementarla con sensores y medidores para adaptarse a las necesidades reales de renovación en cada momento. Por eso, la ventilación mecánica de doble flujo es, sin duda, la más recomendable para los hogares.

En resumen, la ventilación eólica industrial es una excelente elección para edificios de carácter industrial, ubicados en localidades de climas cálidos y con la suficiente incidencia de viento. Además, cabe matizar que está en absoluta consonancia con la preocupación por la sostenibilidad del planeta y, finalmente, que es una inversión que se recupera rápidamente, ya que su funcionamiento implica un coste energético cero.